No la Auténtica izquierda comunista mexicana
El escritor estadounidense y maestro dela Universidad de Harvard, Jhon Womac, manifestó a la corresponsal Dolia Estevez que con AMLO ganó el ala izquierda del PRI, los renegados que en 1982 se salieron del partido y postularon a Cuauhtémoc Cardenas.
Womack se confiesa admirador y seguidor del marxismo leninismo, y que la única izquierda digna de llamarse así es la izquierda marxista.
En México los únicos que merecen la etiqueta de izquierdistas son los comunistas mexicanos que denunciaron que la victoria de López Obrador, en una victoria burguesa por garantizar quela continuidad de clase capitalista en el poder.
El historiador J.Womack, autor del célebre libro “Zapata y la Revolución Mexicana”, señaló que el triunfo de Andrés Manuel López Obrador el pasado 1 de julio no representa a la “izquierda histórica”.
Con López Obrador, argumenta, ganó una supuesta izquierda que surgió del PRI, no una izquierda marxista, crítica del sistema y defensora de la lucha de clases.
Según Womack, la única izquierda digna de llamarse así es la izquierda marxista y los únicos que merecen la etiqueta son los comunistas mexicanos que denunciaron la victoria de López Obrador por garantizar que la “dictadura de clase de la burguesía continuará” (Partido Comunista de México, Declaración del Buró Político, 04/07/2018).
Los historiadores marxistas —como me gusta considerarme— están interesados la lucha de clases… en la esencia del conflicto mismo”,
Desde la publicación de “Zapata y el Revolución Mexicana” en 1968, su obra más emblemática, Womack se ha dedicado a investigar la historia del movimiento laboral y de la industria en México, temas que dice entender mejor cuando los analiza desde la perspectiva marxista. Su plan es publicar cuatro libros, si la vida le presta tiempo. Tiene 80 años.
–El gran significado histórico de la elección es la ruina de los otros dos partidos. Es decir, que el PRI y el PAN hayan sido destrozados y que las dos maquinarias que dominaron la política en los últimos 20 años ahora están en ruinas. Eso tiene un gran significado histórico. No es tanto que haya ganado López Obrador sino que ninguno de los dos partidos—PRI y PAN—pudo enfrentarlo. Ningún adulto sensato, que no fuera pagado u obligado, iba a votar por el PAN o el PRI. Votaron por el menos malo. Eso representa gran parte del voto que obtuvo. Aquí la gente votó por Hillary Clinton porque era mejor que Trump. Entonces la decisión de votar por el menos malo se vuelve la esperanza de que el menos malo cumpla lo prometido. La gente está esperanzada, no es gente de izquierda, sino gente que tiene la esperanza de que ocurran algunas reformas sólidas y decentes. Es positivo. La pregunta es qué tanto puede hacer y qué tan pronto. Creo que habrá decepción.









