Ya en mayo de 2016 el periódico Kronos publicaba las declaraciones de un nieto de Emiliano Zapata en el sentido de que la gente ha empezado a organizarse, ante el abandono de la policía y el Mando Único Policial ya en el gobierno de Ramírez Garrido Abreu.
Hoy en 2018 dos años después el surgimiento de grupos civiles armados en defensa de vida y patrimonio, en Morelos se dibuja un panorama de ingobernabilidad, que podría crear escenarios de extrema violencia como no se había visto en los últimos cinco sexenios desde Lauro Ortega, hasta Graco Ramírez.
Ante la indefensión, el abuso de los carteles de las drogas, el miedo a ser levantado, secuestrado, extorsionado y quemado, Morelos es según los gringos es un Santuario de Hampones, “Shiny Place for a Shady People” de todo tipo desde finales de la Revolución de 1910.
Aquí se refugió desde el gánster Al Capone en los años veinte o treintas, y varios ex presidentes de la república y políticos de alto nivel de la época.
Llegaron aquí pillos y próceres, se avecindaron lo mismo el general Lázaro Cárdenas, Luis Echeverría, y antes Ávila Camacho, el general Juan Andrew Almazán y muchos políticos ladrones de cuello blanco que construyeron en Morelos sus palacetes de placer y descanso, eso incluye a la familia del ex secretario de Programación y Presupuesto de Miguel de la Madrid, Carlos Salinas de Gortari, y al Abad Schulemburg de la Basílica de Guadalupe, por citar a algunos. Y hubo otros como Francisco Labastida Ochoa, y muchos más.
Pero en el paraíso del sol y las flores de Morelos encontraron refugio también otro tipo de pillos, los narcotraficantes Amado Carrillo Fuentes, “El Señor de Los Cielos”, Lupercio Serratos, y tuvieron casas Rafael Caro Quintero, Rafael Aguilar Guajardo, Gilberto Ontiveros Lucero “El Greñas” ; hasta José Esparragoza Moreno “EL Azul” cuyos hijos estuvieron inscritos en El Colegio Morelos, por recomendación de la dirección del IEBEM y recibían protección del gobierno, bajo el compromiso de no vender aquí sus mercancías, este era su santuario de reposo.
En esos días y a finales de Doin Antonio nos hicimos famosos por las bandas de extorsionadores en la región Oriente, y de secuestradores como la de Benito Vivas Urzúa, La Víbora, la de Liborio, en Huecahuaxco, y la primer banda de Los Rojos, que realizaron una ola de plagios contra personajes famosos, incluso familiares de algunos funcionarios y acaudalados hombres de negocios, y se soltó el clamor, que culminó con la integración de la Coordinadora Morelense de Movimientos Ciudadanos, de Graco Ramírez y Gerardo Becerra.
Hasta la caída del gobernador Jorge Carrillo Olea. Que tenía otros motivos de vendetta política, pero que sus enemigos dentro del Gobierno de Ernesto Zedillo, aprovecharon la ingobernabilidad de los secuestros y la protección a capos famosos de las bandas del narco para sacarlo del gobierno.
El Presiente Zedillo llamo a Morelos tierra de Ratas Inmundas.
Reconozcamos que la violencia en propia mano ya existía desde hace mucho tiempo. En tiempos de Don Antonio Riva Palacio eran famosos los linchamientos contra delincuentes.
Desde mayo de 2016 se hablaba de grupos de Autodefensa en Morelos, “No nos han dejado de otra más que defendernos, ha fracasado totalmente el Mando Único… no nos queda más que crear grupos de autodefensa”, declaro Jorge Zapata González, líder de grupos agrarios de la zona oriente
Ya en una nota en la Unión de Morelos Tlaoli Precado escribió:
Zapata, dijo que hay grupos que buscan protegerse de la delincuencia y manifestó estar de acuerdo en lo personal con la conformación de los llamados grupos de “autodefensas” en Morelos: “porque la inseguridad que impera en todo el estado nos está obligando a dar este paso”.
El líder de grupos agrarios de la zona oriente aseveró que “desgraciadamente el señor gobernador Graco) se ha dedicado a decir pura sarta de mentiras, a decir que no hay inseguridad en el estado.
Pero nosotros preguntamos: ¿porqué él no sale sin su seguridad, él sale protegido con toda la guardia del estado, así qué le van a hacer?”.
Aseguró que la mayoría de los morelenses “hemos padecido ya sea en carne propia o por medio de familiares secuestros, asesinatos, robos y están impunes”.
“No nos han dejado de otra más que defendernos, ha fracasado totalmente el Mando Único, no ha servido más que para tres cosas: para nada, para nada y para nada”, sentenció.
A decir de Jorge Zapata, cuando vinieron fuerzas federales y se veía cierta militarización en el territorio morelense, bajó un poco el número de secuestros y homicidios en la entidad, pero “como ya no están los militares volvieron a hacer de las suyas.
Desgraciadamente vemos que el Mando Único vemos que sólo detienen gente inocente, les inventan delitos y los verdaderos delincuentes siguen sueltos. Entonces no nos queda más que crear grupos de autodefensa”.
Llamó a la población a organizarse y defenderse para que el orden regrese a la sociedad. Cuestionado sobre el llamado que haría al Ejecutivo en torno a la seguridad, aseveró que no tendría caso alguno: “al gobernador ya no le hacemos ningún llamado, ya demostró que le quedó grande la silla, que se vaya a robar a otro lado…”









